viernes, 4 de septiembre de 2009

It´s all connected, my cholo

No contento con el tema de la Diablada, Evo Morales vuelve a barajar la situación cada vez más caótica de su país –siempre a borde de una nueva insurrección- y de paso seguir con eso de joder al Perú y en concreto a nuestro mandatario regordete con un nuevo reclamo: El Ekeko es boliviano, senorsh dicen que dijo desde La Paz.
Ya antes, los excesos de Morales fueron respondidos desde Lima por diversas figuras de nuestro bizarro mundo político y es que, sea en Bolivia o Perú, nada mejor que un escandalete sin sentido para distraer a la opinión pública de temas que no venden pero trascienden. Sin embargo, al reciente exabrupto del Ekeko, la respuesta vino del lado menos pensado, del otro lado en realidad.
Carlos Cacho, armado con una sonrisa pícara y un peinado incalificable lanzó el grito al cielo y en vivo y a todo color: Cómo es posible que una persona tan ignorante sea el presidente de Bolivia. Que Bolivia se quede con su Ekeko. Las personas que creen en eso son unos ignorantes. Las reacciones, por supuesto, no se hicieron esperar.
Así mientras algunos secundaron las palabras de Cacho, otros – y no pocos, muchos en realidad- no tardaron en calificarlo de metiche, atrevido, poco informado, faltoso y…. redoble de tambor… RACISTA.
Leer ese calificativo en el comentario de algún bloggero indignado me hizo recordar la entrevista que hace unos días le hiciera Beto Ortiz al columnista de Correo, Andrés Bedoya Ugarteche a raíz de su reciente galardón como el periodista más racista del planeta. Las palabras del arequipeño levantaron la misma ola de indignación y dedos acusadores.
Y, bueno, es cierto que al vejete le patina el coco y que muchas de sus declaraciones son, citando a Manolito el de Mafalda, no sólo estúpidas sino peligrosas; pero dentro de toda la verborragia del periodista hay cosas que –vistas sin esa falsa indignación que tanto nos gusta a los peruanos- vale la pena tomar en cuenta.
Por que a fin de cuentas, ¿de qué va el racismo? O mejor dicho ¿de qué NO va el racismo?
¿Calificar a un una persona ignorante de ignorante es racista? ¿Decirle salvaje a un miembro de una tribu en la selva es racista aún cuando hay concordancia con la definición que da la RAE sobre salvaje?
Por el contrario ¿No es racista quien se escuda en eso de la opresión del blanco y la injusticia social para disimular la poca capacidad que tiene o, peor aún, para atizar intereses que no guardan relación alguna con la supuesta reivindicación de los indígenas?
Uy, dije indígenas. Soy racista. Bájame el dedo, ponme la cruz.
Y es que en el Perú existe una tendencia a rasgarse las vestiduras con temas como éste que responde más a una necesidad de estar en paz con la conciencia –y de paso con todo el mundo- que con una verdadera voluntad de integración. En el Perú –cito a Tony de Pataclaun- todos choleamos, de arriba a abajo, de abajo a arriba, de costa a sierra y de sierra a selva. Claro que eso lo decimos en voz bajita o con miradas de asco camufladas. Luego comentamos sobre el genocidio en Bagua –sin saber la definición de Genocidio y sin haber pisado nunca Bagua- para sentirnos muy open mind, democráticos y plenos. La misma sensación que da vapulear a un conductor de televisión o pedir la hoguera para un columnista.
Pero en verdad, ¿cuánto se hace por la integración de los grupos sociales menos favorecidos? Porque existen y vienen sufriendo desde hace décadas de algo mucho peor que el racismo mal concebido: la postergación de sus necesidades.
Quizá si en vez de jugar a ser la voz de gente que no conocemos en realidad, si en vez de creer que el respeto a las personas pasa por tenerles lástima (y desde lejitos, además) y evitar llamar las cosas por su nombre procuramos un poco más de sinceridad como primer paso a una integración que –bromas aparte- necesita darse de una buena vez, la situación mejore tantito.
De lo contrario, amigos, es mejor quedarse callados.
De lo contrario, siempre nos quedará Cacho.

3 comentarios:

Manzanilla y Sal dijo...

1. Bedoya no merece nada. Ni siquiera una falsa indignación. Sus columnas sólo son legibles si es que te acercas a ellas como se acerca Lucas (con ánimo de reirse un rato) o yo (sin mayor fe en el mundo).

2. No hubo genocidio en Bagua. Aunque, sin embargo, se acerca más a la definición de genocidio que la respuesta "entonces ellos hacen genocidio de militares", como si los militares solo pudieran tener hijos militares porque está inscrito en sus genes ordenados de manera prusiana.

3. El problema del racismo es que es algo que jode por dos lados: porque es un grito de defensa de los mediocres que no pueden defenderse con algo más sustancioso, pero también porque es algo que de verdad está ahí, que siempre ha estado ahí, y que probablemente siempre estará ahí, mal que bien. Porque, y estos son prejuicios, estoy más que seguro que los comentarios de Cacho y Bayly (no hay oxigeno en la sierra) tienen más un "por qué estos cholos no piensan como debe ser" que un "están equivocados, pero su opinión es válida, hay que demostrarles lo contrario".

4. Tienes ojos verdes. Tú no entras en la conversación.

joseantonio quiñones dijo...

1.- si realmente quieres saber lo que es racismo, intenta siendo blanco, o al menos no siendo cobrizo ni negro, dejar de saltar un ratito en medio del comando sur. gringuito concha tu madre es lo más suave que te van a decir.

2.- toda esta moda pro-cholo es culpa del germen de la católica, si, esa universidad caviar que a sus alumnos les mete el chip de que para ser bacanes y triunfar en la vida, debes sentirte superior a todo el mundo, debes ser izquierdista, activista y pro derechos humanos, sino mereces la muerte.

3.- una de las cosas que más me gusto de bedoya fue que recordara que en el perú los verdaderos racistas son los que crean grupos políticos de ideología "etnocacerista" que sugieren que solo los cobrizos merecen ser reconocidos por el estado.

4.- a evo morales y su caudillo hernán fuentes, presidente de la región puno, no se les ocurrió mejor idea que cambiar el nombre de esta ultima, mediante pronunciamiento oficial, a "región federal quechua aimara puno", una payasada casi comparable con eso de "estado plurinacional de bolivia". en verdad mas asco que aquellos que dicen "indios de mierda" me generan estas personas o grupos que utilizan conceptos de raza o cultura para azuzar orgullos y odios creando conflictos donde no debería haberlos.

5.- debo entender que por bizarro quisiste poner la traducción literal del ingles bizarre. en español bizarro quiere decir valiente, y precisamente nuestra política no se caracteriza mucho por eso.

Anónimo dijo...

mi error, tienes razón, me refiero a ese connotación de bizarro. Porque valientes los políticos peruanos...