sábado, 8 de agosto de 2009

Legiao Urbana, Somos tão jovens

A excepción de Paralamas, poco y nada es lo que ha llegado del rock hecho en Brasil por estos lares. Pareciera que para el resto del continente la música brasileña oscilara únicamente entre la genialidad inmortal de Chico Buarque o Caetano Veloso y la verguenza de actos estúpidos como Axe Bahía o esa maldición propiciada por Ftv que son los de discos Bossa n'
Pero el país donde el deporte más importante es el voley (porque el fútbol es religión) ha sido siempre proclive a la existencia de grandes actos de rock en sus distintas vertientes. Desde Os Mutantes -o la versión carioca de The Velvet Underground- y su psicodelia agridulce en los sesenta, hasta la actualidad de Los Hermanos y su combinación de los cánones reciclados del rock del nuevo siglo con la cadencia inconfundible de la zamba.
Y en ese basto universo, tan ajeno a nosotros acostumbrados a decir que dios es argentino y se apellida García (puaj!) Legiao Urbana es la banda más grande de la historia. Liderados por Renato Russo, una suerte de Morrisey de Río con la misma poética urbana y sin tanta pose, se dedicaron a hacer himnos memorables para el consciente colectivo de una juventud marginada. Ya fuesen temas de corte social o simples canciones de amor; al ritmo de una guitarra luminosa o con una oscuridad acaso impensada para un país relacionado siempre con la alegría, Legiao Urbana se volvió el grupo más representativo de Brasil desde su fundación a comienzos de los 80 hasta 1996, año en que su líder -considerado hoy uno de los grandes escritores no sólo del rock sino de la música brasileña en su totalidad- muere víctima de SIDA.
Como herencia quedaron siete discos de estudio donde la lírica de Russo se pasea por los terrenos del punk, el new wave y el pop, además de un puñado de grabaciones en vivo. De este último grupo se desprende As Quatro Estações Ao Vivo, testimonio sonoro de una jornada épica ante 100.000 personas en el Parque Antártica de la ciudad de San Pablo y acaso el mejor disco de rock en vivo hecho en sudamérica. Para ponerlo a todo volumen y formar parte de una multitud entregada a la visión crítica pero siempre esperanzada de un poeta. Para sentir que ya estamos distantes de todo, que somos tan jóvenes y tenemos todo el tiempo del mundo.



Será só imaginação?
Será que nada vai acontecer?
Será que é tudo isso em vão?
Será que vamos conseguir vencer?



Estátuas e cofres
E paredes pintadas
Ninguém sabe
O que aconteceu...

3 comentarios:

Rod dijo...

Sepultura también es de brasil. Y creo que se harían más conocidos si cantaran en otro idioma, como que tienen la mala suerte de pertenecer al pequeño porcentaje del mundo que entiende el portugués (y además, hay gente que como yo, pertenece al no se cuán magno porcentaje que cree que el portugués suena horrible). Y la verdad es que me hastía el idioma =( no pude terminar de escuchar la primera canción. Creo que encontré una puerta cerrada en mi cabeza =(

Rod dijo...

perdón, me comí un pedazo de mi anterior comentario.

Decía algo como que Sepultura también son de Brasil, pero cantan en inglés. Creo que los Leyenda Urbana se harían famosos trascenderían fronteras si cantaran en otro idioma...

Manzanilla y Sal dijo...

pero bueno, el porcentaje no es tan pequeño

200 millones, me suena a un culo de gente.

no se trata de ser conocido, se trata de decir lo que tienes que decir :)